domingo, 15 de abril de 2018

APROXIMACIÓN A LA CONTRIBUCIÓN DE LA INMIGRACIÓN JUDÍA EN LA PROMOCIÓN DEL COMERCIO EN LA SOCIEDAD LATINOAMERICANA


LA INMIGRACIÓN JUDÍA Y EL FOMENTO DEL COMERCIO EN LA SOCIEDAD LATINOAMERICANA

Bernardo J. Zinguer Delgado1

Esta imagen enclavada en nuestra memoria infantil cuya fecha cierta y autor se desconoce
parece devenir, según Zeballos de un grabado de George Cruikshank (1792-1878),
caricaturista e ilustrador británico, y aunque este antecedente directo ilustraba otro contexto,
su idea principal se mantuvo, la de comparar un hombre exitoso con otro en ruinas
Décadas atrás cuando de niños se iba a la tienda de la esquina para comprar cualquier artículo que se necesitase en casa, al fondo se vería una litografía dividida en dos verticalmente, al lado izquierdo se veía un hombre con actitud derrotada, desnutrido, con sus ropas hecha jirones y la leyenda “Yo vendí a crédito” mientras que del lado derecho de la policromía se observaría un hombre en actitud ganadora, con kilos extras, ropas finas y nuevas debajo de la frase “Yo vendí al contado”. Con esta imagen enclavada en nuestra memoria infantil el dueño del establecimiento enviaba un mensaje al cliente en cuanto a la exigencia del pago al contado a fin de obtener rápidas ganancias.

En esta circunstancia y en el contexto de una Latinoamérica que mantenía su espíritu rural a partir de 1920 irrumpen los Cláper, en Idish significa golpear y hace referencia a los vendedores de mercancías que van tocando de puerta a puerta. Mientras el comerciante local lucía en ánimos de superioridad y desconfianza el cartel “yo vendí al contado” los marchantes judíos con sencillez y humildad le ofrecía al hombre y a la mujer de ciudad, pueblo y campo una variedad de mercancía de buena calidad con los estándares europeos de la época, -también saldos o mercancía de menor calidad dependiendo de la capacidad del cliente-, pero siempre a cómodas cuotas, sin otras garantías que la palabra empeñada. Significaba por tanto, el otro lado del cartel, “yo vendí a crédito”.

Israel Cusnir Zaidman en su oficio de Cláper, En una aldea tachirense año 1939.
Nótese en sus manos la libreta de cuentas y un lápiz. (Foto archivo de la familia Cusnir)
Pero estos vendedores ambulantes, eran sólo un eslabón de una cadena de perseguidos supervivientes que se apoyaban y necesitaban. Usualmente el primero en llegar a la ciudad se había esforzado por juntar algo de dinero tras trabajar unos años como vendedor ambulante, luego se establecía en su negocio formal y enviaba dinero para traer parientes y paisanos, llegados al país les proveía la mercancía para que las vendiera por comisión, hasta que este nuevo Cláper también formalizaba su negocio. Nunca fue una relación de poder, generalmente prevalecía la ayuda y el beneficio mutuo.

Habitualmente los Cláper vendían en cómodas cuotas llevando un registro para pasar los domingos a cobrar, ese día era considerado especial debido a que los aldeanos que vivían en los lugares más retirados iban a los centros poblados a “oír misa”, y al salir se aprovisionaban de la mercancía requerida para la semana. A los Cláper también les convenía ese día, porque ni a los menos religiosos les gustaba comerciar el sábado por ser el día sagrado del judaísmo. Tal y como lo refleja Temístocles Salazar en su artículo Los judíos en la historia del Táchira (2015).

En palabras del economista colombiano Michael Rabinovich Los “klapers democratizaron el vestuario porque gracias a ellos todo el mundo pudo vestir en forma democrática. En esa época, el pueblo andaba en harapos porque el vestuario era una forma de establecer las diferenciaciones sociales”. Por su parte Bibliowicz señala que el expresidente colombiano Alberto Lleras Camargo publicó un artículo en el que reconoce que los hebreos realizaron “una humilde revolución judía”, en el ejercicio de su oficio “las mercancías no sólo bajaron de precio sino que los pusieron al alcance de todos”; Sin embargo, el sistema empleado por los judíos de vender a plazos con pequeñas cuotas semanales y tomando en cuenta las clases sociales más baja, les trajo animadversión de los comerciantes tradicionales que repetidamente solicitaban a los gobiernos un control férreo que prohibiera la indeseable –para ellos- inmigración judía.

En lo que respecta a Venezuela, los Cláper se ubicaron en Caracas, Maracaibo y en menor medida en San Cristóbal y Coro, desde allí se desplazaban por todo el territorio nacional, había un acuerdo tácito o explícito, según el caso, de cuales zonas cubría cada Cláper, la tradición dicta que tenía preeminencia “el que llegó primero”

Almacén “Casa Besarabia” (1955) ubicado en la calle 8 entre carreras 6 y 7 centro de San Cristóbal, Táchira,
de Nathan Zaidman Guttman, de izquierda a derecha: Israel Kusnir, José Fux, Nathan Zaidman,  (Foto archivo de la familia Zinguer Kusnir)
En el Táchira a principios de los treinta, los pocos judíos que había eran Cláper, se surtían de los paisanos mayoristas de Maracaibo y Caracas, pero ya a mediados de esa década abrieron los almacenes alrededor del mercado cubierto de San Cristóbal. Los tachirenses les decían “Los turcos”. El profesor Guiomar Caminos relata su experiencia en una sección de su libro crónicas muérganas  la cual parafraseamos y ampliamos con algunos elementos aportados por el Historiador Temístocles Salazar, y los judíos de segunda generación Saúl Zinguer Kusnir y Simón Zaidman Krenter, conocedores de la historia reciente de la comunidad.


Recorriendo, el centro de la San Cristóbal de antaño por la carrera 6, antes del cruce con la Calle 9, se encontraba la marquetería “el pequeño Paris” donde un robusto hombre y una mujer lidiaban con su oficio, eran Martín y Sara Schwartz. Un poco más adelante, frente al "Bar Torbes", y diagonal al Salón de Lectura, se hallaba "La Flor de París" de Isaac y Hanna Zinguer Kusnir. A su lado "La Rosa Blanca" de Don Hermán (Herz) Rubinsztain. En la carrera 6 entre 7 y 8 el "Bazar Panamá" de La Familia Toledano. Entre las calle 8 y 7, frente al Mercado Cubierto estaba situado el almacén "Blanco y Negro" de Jacobo Cohen. La zapatería “La Parada” de José Margules se situaba en la carrera 6 entre 8 y 9. La "Casa Besarabia" de Nathán Zaidman se localizaba en la calle 8 entre 6 y 7. El Sr. Jacobo Pfeffer tenía su tienda “La Campiña” en la carrera 7 entre 5 y 6.  En la 5, esquina con calle 6 se localizaba Mayer Waich y su almacén "Panamá"; a su lado el almacén “Caracas” de Meyer Malka y muy cerca de allí, en la carrera 5, al lado de la venta de autos, "La Suramericana de Textiles" de Jacobo Eissenberg y Moisés Feldman mayoristas de telas especializados en casimir. También se podía encontrar “La Ganga” de Marcos Blank en lo que es hoy la 7av entre 9 y 10 (luego construiría el edificio Lido).

Adicionalmente en el año 1955 Morris Zacarías fundó la “Súper Cafetería y Fuente de Soda Morris”. Como lo menciona el Cronista de San Cristóbal. Dr. Luis Hernández - información ampliada por su hija Elena Zacarias Barasch- sería la primera fuente de soda de San Cristóbal al estilo de las que existían en las grandes urbes norteamericanas, ubicada en la calle 5 esquina de la carrera 3 diagonal al Edificio Nacional. Zacarías también poseía una torrefactora llamada “Morris súper coffe”. En la calle 4 con carrera 7 de La Concordia, Por su parte El Sr. Haime Simkin junto a su familia abrieron cerca del año 1960 la tostaderia “Amazonas” en la calle 14 esquina con la carrera 15 al lado de la antigua UCABET. En lo que hoy es la 5av también se podía encontrar “Almacenes Lagos” de Moisés Espiedra, quien años después adquiriría el concesionario FORD denominado Torovega, En San Antonio el Señor Asher León Gelrud tenía la importadora Taiwan.

Otros nombres y apellidos recordados de la comunidad judía que en algún momento hicieron vida en el Táchira bien como Cláper o comerciantes fueron: Enrique Zilberman, León Bentolila, Amran Cohen, Saúl Sankoski,  Israel Cusnir Zaidman, Salomón Kusnir Zaidman, Miguel Cusnir Zaidman, Ascisclo Goldman, Miguel Hochstadt, Bernardo Zinguer, Jack Goldstein Meldhenson, Moisés Órfali, Mauricio Serfaty, Alberto Attias Elaluf, Ruben Preiss y los Sres. Guttman, Lobel, Strassberg, Kogos Zelman, Abbo, Krenter, Seltzer.

Un gran número de los descendientes de éstos judíos se inclinaron por las ciencias médicas, la ingeniería, el derecho, la educación y las artes, muchos de ellos continuaron la emigración como sus ancestros, yéndose principalmente a Caracas, Israel, Estados Unidos y Panamá. Hoy sólo queda una veintena de sus  descendientes en el Táchira que luchan por conservar su legado. Esta es la razón por la cual ya no se observan a “los turcos” alrededor de la plaza Bolívar de San Cristóbal. 

Agradezco a la M.Sc Elsa Carrillo por las sugerencias realizadas a este artículo. 
1Profesor, mención Pedagogía Social (Universidad Pedagógica Experimental Libertador) Abogado (Universidad de Los Andes) Máster en Ciencias (CIPPSV) Diplomado Internacional en Derechos Humanos, Derechos del Niño, Psicología Infantil y Resolución de Conflictos. Diplomado en Derecho Procesal Penal. Profesor titular del Ministerio de Educación, en comisión de trabajo como Coordinador de la Defensoría de Niños. Colaborador del semanario Nuevo Mundo Israelita. Miembro e investigador de la comunidad judía del Táchira.

FUENTES CONSULTADAS


  • Algazi, Isaac S. El Judaísmo, religión de amor. Buenos Aires: Sigal, 1979.
  • Bibliowicz, Azriel. Intermitencia, ambivalencia y discrepancia: historia de la presencia judía en Colombia, en Amérique Latine histoire et Memoire Les cahiers ALHIM [en línea], número 3, 2001. 
  • Caminos, Guiomar. Crónicas muérganas.  San Cristóbal: Lito Lila. 2002
  • Fariello Gamarra, Carlos. Los judíos del Durazno. Otras historias de inmigrantes. Montevideo: Tierra adentro. 2016 Publicado el 03 octubre 2005, consultado el 22 julio de 2017. http://alhim.revues.org/535
  • Gilbert, Martin. Atlas de la historia judía, México D.F: Lasser Press, 1979.
  • Hernández Contreras, Luis. 100 años de historia tachirense. San Cristóbal: PROCULTASihman Vaisman, Max. Sociedad Israelita de Maracaibo, 20 años de historia. San José de Costa Rica, 2012.
  • Leal Villamizar, Lina. “Colombia frente al antisemitismo y la inmigración de judíos polacos y alemanes 1933-1948” Tesis de Maestría en Historia en, Universidad Nacional de Colombia, Colombia 2011. 
  • Salazar Rodríguez, Temístocles. “Los judíos en la historia del Táchira”. Revista Heurística N° 18 (2015): 32-56
  • Johnson, Paul. La historia de los judíos. Barcelona: B, S.A, 2006
  • Ortiz Zevallos, Raúl. HISTORIA BREVE DE UNA HISTORIETA MORALIZANTE Discursos visuales de fortuna y decadencia. Universidad Javeriana, Bogotá. 2010 http://www.rehime.com.ar 
  • Toker, Eliahu. El ídish es también Latinoamérica. Buenos Aires. Desde la Gente. 2003
  • Veghazi, Esteban. Judaísmo y economía medieval - Una Ventana al Judaísmo. Santiago de Chile: 2001
  • domingo, 8 de octubre de 2017

    Bisabuelo Moshé Zingher 1936 Besarabia

    Mi bisabuelo Moshé (Moisés) Zingher, Fotografía del Año 1936, falleció en 1941 en las marchas de la muerte de Besarabia y Bukovina a Transnistria organizada por los nazis y ejecutadas de buena manera por los rumanos (en esa época Rumanía era aliada de los nazis), miles de judíos fueron ejecutados durante el trayecto por los guardianes rumanos y otros murieron al no soportar las condiciones extremas.


    en lo legible del reverso de la foto dice: Como recuerdo perpetuo, envío la foto de mi _____ _____ Moshé

    jueves, 11 de mayo de 2017

    Extracto de la Gaceta de Naturalización de miembros de la comunidad judía del TáchiraExtracto de la Gaceta de Naturalización de Isaac Zinguer (Ytic Zinder Yazlobichi) de fecha 02 de septiembre de 1949 N°23.012

    Decreto de naturalización de Israel Cusnir Zaidman (extracto)
    Extracto de la Gaceta de Naturalización de Isaac Zinguer (Ytic Zinder Yazlobichi) de fecha 02 de septiembre de 1949 N°23.012
    Decreto de naturalización de Jaime Jorge Zaidman Krenetr

    Decreto de naturalización de Nahaman Zaidman Gutma